El domingo el colega que pone el juego escribía:
Sólo quería ser el carmín de tus labios, el adorno de tu lencería, el que se esconde en tus fantasías, el que se expande en tu pupila, el que ves en tu retrovisor, ser tu taza de café, yo sólo quería... tras sufrir la injusticia de la justicia, ser la parte amarga de la victoria, sin conseguir arreglar el asunto como un caballero y si conseguirlo como lo que soy, sólo me queda ser el que se desliza por tu mejilla.
Y una compañera hizo un comentario a esto:
Muy bella la frase del principio, aunque también muy triste. […] por eso esa frase me resulta tan triste, por lo que lleva de rendición.
Iba a hacer también un comentario pero preferí dejarlo para hoy. La compañera habla de rendición. Y sí, es verdad, pero es lo que hay. El amor es algo precioso si es correspondido, si no lo es siempre pierde el que más pone. Y creo que en cuestiones de desamor todos hemos tenido alguna experiencia. Estar enamorado tan profundamente que, llegado un momento, prefieres que te traten aunque sea como a un perro que no te traten. Llega un instante en que lo superas, claro está, pero llegas a ese punto. Deseas con toda tu alma seguir con esa persona, es la fe de los desesperados. Y como dice la canción: “muero porque tú no mueres por mí”. Eso es rendición, está claro, la rendición más absoluta y humillante que existe, la esclavitud del alma. El amor de Rick hacia Ilsa en Casablanca es totalmente falso, es cosa de película; el amor, por definición, es posesión. Y también está la segunda parte: el odio que puede sentir esa persona hacia la amada. Y como también dice la canción: “Te odio tanto que yo mismo me espanto de mi forma de odiar, deseo que después de que mueras no haya para ti un lugar. Y el infierno es un cielo comparado con tu alma. Y que Dios me perdone por desear que ni muerta tengas calma”. Bueno, la verdad es que de desamores he tenido algunos que otros pero nunca he conseguido odiar de esa manera. No sé si eso es bueno o malo ya que del amor al odio sólo han un paso. Pero bueno, igual que he entregado totalmente mi corazón no he conseguido odiar. Pero a lo que íbamos, es esos momentos la rendición es total. Pero cual ave fénix resurges de la degradación moral (y a veces física) que estás sufriendo y vuelves a enamorarte. Y eso, como se decía en otro contexto en El rey león, es el ciclo de la vida. Para lo bueno y para lo malo.
Y en cuestión de desamor siempre recuerdo un poema de Bécquer, precioso a más no poder, pero que encierra toda la verdad de la buena del amor y del desamor. Va por vosotros:
Es el alba una sombra
de tu sonrisa,
y un rayo de tus ojos
la luz del día;
pero tu alma
es la noche de invierno
negra y helada
Y cambiando de tema, ahora mismo me estoy acordando de una cosita que me dijo una niña el otro día que me hizo mucha gracia. Dicen que los niños y los borrachos dicen siempre la verdad, aunque estos últimos puedan ser muy pesados. Le había dado a la hija de unos amigos unas pelis de Harry Potter que le gustan mucho y después de cenar, al despedirnos me dice: “También puedes regalarme un juguete”. A mí me hizo mucha gracia, claro está, y sus padres diciendo eso de “niña, eso no se dice”. Pero bueno, es la lógica más lógica del mundo, la de los niños. Si yo le regalo unas pelis que a ella le gustan también le gustan los juguetes. Y si regalo una cosa puedo regalar otra, claro está. Lógica pura y dura… La verdad es que me hizo reír la chiquilla, estuvo bien. Y por supuesto, algún día tendré que cumplir y regalarle un juguete, no todo van a ser pelis.
Y me siguen viniendo ideas a la cabeza. Todas ellas heterogéneas, ninguna tiene que ver con la otra. Unos días tanto y otros en cambio las musas están de vacaciones. Ahora me ha venido a la mente el nombre de mujer que más me gusta: Ester (con “h” o sin ella, según en que idioma se escriba). Y esto es por mi madre. Cuando tuvo una niña ella le quería poner ese nombre pero nació en Valencia y el día de la Virgen de los Desamparados. Y claro, las monjas no pararon de decirle eso de que no le vas a quitar a la niña el santo del día, que si esto, que si lo otro y no pararon hasta que mi madre le puso Amparo. Y la buena mujer se quedó con las ganas ya que luego llegué yo. Y no hubo más… Pero me lo ha contado tantas veces mi señora madre que siempre me he quedado con ese nombre. Y ya crecidito he conocido a varias Ester, unas me han caído bien, muy bien o mal pero eso ya es otro cantar. Será para la noticia de otro día, así que ahora mismo paro ya de pensar (que eso duele) y me voy a lo que todos estáis esperando, a los enlaces.
DVDR: Empezamos con Alecmetro y LA INVASIÓN DE LOS ULTRACUERPOS. Una peli de las denominadas clásicas en el campo de la ciencia ficción. ¿Y de qué va? Pues en San Francisco una mujer se encuentra una extraña flor. Y empieza a ver más y más y quiere saber que tipo de flor es pero no encuentra ná de ná. Seguimos con Mondrolfo y UN FRANCO 14 PESETAS, gran peli española sobre dos amigos que emigran a Suiza a trabajar en 1960. Y si es duro la marcha dejando en casa a los seres queridos, ¿cómo puede ser el regreso? Pues a verla. Y hay más, ahora TvdrGroup y CONAN EL BÁRBADO. EDICIÓN DE LUJO. DISCO 1 [DVD 9]. Creo que no hace falta ningún comentario sobre esta peli, conocidísima por todos donde el “Chuanché” hace de protagonista. Y más, tenemos más. Continuamos con J0rge y BLACK HAWK DERRIBADO VERSIÓN EXTENDIDA [DVD 9], sobre las “peripecias” de soldados norteamericanos en Somalia. Un entuerto más de los que suelen hacer, vamos. Y terminamos por hoy con Amable que nos trae el primer capítulo de una gran serie ME LLAMO EARL. TEMPORADA 1 [DVD 1 DE 4], sobre el coleguilla Earl que es un maleante de poca monta hasta que sucede algo en su vida que lo transforma. ¿Será el amor? Pos va a ser que no.


Y bueno, esto es casi todo por hoy. Ahora pongo la frase y ya os dejo tranquilos hasta la semana que viene. Bueno, hoy pondré dos, y las dos de la misma peli, Casablanca, película de amor por excelencia, que no se diga:
Bésame, bésame como si fuese la última vez.
-No olvide que le estoy apuntando derecho al corazón.
-Es mi punto menos vulnerable.
Sed buenos (o no, si es posible)